27 agosto, 2006

De mis amores.


Amo las plazas, los cafés y las sillas Panton.

Amo las hojas secas y los ventanales.

Amo los lápices pasta Papermate (se deslizan en la hoja con una suavidad casi lujuriosa)

Amo las manos de un hombre.

Amo la risa de un niño.

Amo el sonido de la lluvia y el de los tacos golpeando un parquet.

Amo las bocas carnosas y los ojos profundos.

Amo los remolinos y la melancolía de domingo.

Amo las canciones depresivas y el olor a campo.

Amo las colecciones de objetos innecesarios y las obsesiones temporales.

Amo los pueblos chicos y los adoquines.

Amo los almacenes de barrio y las panaderías de esquina.

Amo la ortografía y la caligrafía angulosa.

Amo los besos inesperados y la poesía sin rima.

Amo el acordeón de mi abuelo y la sencillez de mi hermano.

Amo la entretención que me produce la deducción y la felicidad de la curiosidad satisfecha.

Amo mis secretos y mis reservas.

Amo los espacios que nadie conoce.

Amo pasar el día en pijama alimentando el ocio.

Amo la lectura por placer y las horas de sueño ilimitadas.

Amo las chimeneas y el invierno.

Amo sentir que sólo estoy de visita.


05 agosto, 2006

...


"... El amor es una intoxicación grave, un vicio, un vicio que se quiere compartir, y que si uno de los dos comparsas está enamorado, el otro a menudo no es más que un cómplice o víctima, o poseído."

Cendrars, Blaise. Moravagine, p. 89.

09 abril, 2006

Esto se llama...

LA LOCURA.